El problema de hablar de lo que uno quiere es que hay que decirlo primero. Acá no: cada uno marca en privado y solo se revela lo que los dos marcaron. Lo que dijo uno solo, no se entera nadie.
Proponer algo es arriesgado: si el otro no quiere, ya lo dijiste igual. Por eso muchas conversaciones no pasan nunca — no por falta de ganas, sino por no querer ser el primero en decirlo.
Deslizar en privado saca ese riesgo del medio. Si los dos dijeron que sí, aparece y es de los dos. Si solo uno dijo que sí, desaparece sin que el otro se entere. Eso es lo que hace que la gente se anime a marcar en serio.
Esta demo es el mecanismo, con frases suaves escritas para poder mostrarlo en abierto.
En la app, Naughty Swipe está en los niveles Caliente y Extremo y requiere VIP. El contenido real es bastante más directo que lo que ven acá, y se juega con consentimiento explícito antes de empezar.
La otra demo: predecir a tu pareja y comparar.
Qué es cada uno y cómo se juega.
De Suave a Extremo: el ritmo lo eligen ustedes.
Dos mujeres, dos hombres o pareja mixta.
Formas de acercarse, a su ritmo.
Preguntas profundas para conocerse.
A cada uno le aparecen las mismas cinco frases y marca sí o no sin ver lo del otro. Al final solo se revelan aquellas en las que los dos dijeron que sí.
No. Solo se muestra lo que coincidió. Si vos dijiste que sí a algo y tu pareja no, esa frase no aparece nunca y tu pareja no se entera.
No. Están escritas para esta demo, para poder mostrar el mecanismo en una página abierta. En la app, Naughty Swipe está en Caliente y Extremo, requiere VIP y tiene cientos de cartas.
No. Se juega con uno: deslizás vos, se lo pasás y desliza tu pareja. En la app pueden hacerlo así o cada uno desde el suyo.
No. Todo pasa en su teléfono y no se envía a ningún servidor.
Sin maquetas ni actores: es la app funcionando, grabada mientras se juega.